III
ESTE PUEBLO NECESITA UN SENTIDO HEROICO DE LA VIDA
Durante más de medio siglo de vida independiente fue un pueblo heroico el argentino. Fue heroico porque emprendió altos hechos y por su valor en las guerras. Y fue, principalmente, heroico porque no concibió la vida como placer, sino como sacrificio, como abnegación, como austero deber. Los gauchos que formaron en los ejércitos de la Independencia , los caudillos de las contiendas civiles, los soldados que morían en la guerra del Paraguay, los fundadores de estancias en las fronteras, no sólo eran admirables porque sabían pelear y morir, sino también porque eran hombres enérgicos y fuertes, capaces de amar y de odiar, de sucumbir por la Patria o por su provincia, por el jefe a quien seguían o por el partido en que militaban. No eran sensuales, ni afeminados, ni débiles de carácter, ni tímidos ante la vida aquellos hombres.