Es necesario superar el cinismo
De todo lo anteriormente explicado hay una conclusión bastante clara: el hombre Light vive instalado en la atalaya del cinismo. Se ha vuelto pragmático y una cosa es lo que piensa y otra, bien distinta, lo que hace. Oscar Wilde lo definió así: << Aquel que conoce el precio de todas las cosas y el valor de ninguna>>. Lo cínico está lleno de contradicciones, lo que hoy se critica acaloradamente, mañana se defiende con ardor; lo importante es el momento, el instante concreto del tema que nos ocupa. Pero nada es definitivo y hay que apuntarse al ganador, porque lo importante es el éxito y el triunfo [1]: es el vértigo de la fugacidad, la revolución de la urgencia.